Home Cabodegatawoman Asociación
Blog Cabodegataman Contacto
     
 

Introducción

En castellano :
Hiedra
 
Maite
 
Lola
En alemán - auf deutsch :
Claudia
Marion
Andrea
Heidrun
 
 
 
     
     
 

Maite Linares

Conversación con Maite el 22 de octubre 2007 por la tarde en el patio de su hotel Los Patios en Rodalquilar.

¿Te acuerdas cuando fue la primera vez que viniste aquí, al Parque Natural?
Pues si lo recuerdo. Fue después de un rodaje publicitario en Calar Alto, una Semana Santa y Almería fue toda una revelación, porque era una provincia que nunca me había llamado la atención y descubrí su enorme embrujo.

El viaje, en plan privado.
Sí volví en viaje privado y cuando llegué al valle de Rodalquilar, este valle en donde ahora estamos, los ojos se me llenaron de lágrimas. Porque ví tanta belleza y hacía tanto tiempo que un paisaje no me emocionaba tanto...

¿En qué año fue eso?
Sería en el 97. Fue muy impactante. Porque era como adentrarme en un paisaje bíblico o lo que yo había imaginado como bíblico, a pesar del verdor, porque el valle estaba todo verde, todo verde, todo verde, pero a la vez se notaba una austeridad en las formas, y luego la torre de los alumbres que está allí al fondo y el silencio y la armonía, bueno me emocionó muchísimo, sentí que de alguna manera yo formaba parte de todo.

Pero viniste con tu marido.
Si.

¿Y a él le pasó lo mismo?
A él le gustó, sí. Le pareció muy bonito pero no le emocionó tanto, creo yo.

¿Pues entonces, cómo sigue la historia con este lugar?
Pues bueno, entonces pensé que había encontrado el lugar para realizar el proyecto que tenía hace muchos años, de montar un pequeño hotel. Habíamos estado en muchísimos sitios mirando lugares y además  por mi trabajo y porque nos entusiasma, siempre hemos viajado mucho.

¿Donde vivíais en ese momento?
En Barcelona. Y cada momento que podía venía a investigar y mirar qué es lo que se podía comprar.

¿Y siempre estaba claro que tenia que ser en Rodalquilar?
No. No, porque Rodalquilar al principio fue muy hermético. No hubo posibilidades de hacer ningún tipo de contacto. Había un hermetismo brutal. No encontramos a nadie que supiera qué se vendía o las cosas que vendían eran desmesuradamente caras para lo que nosotros nos habíamos planteado. Y desde entonces realizaba viajes, investigaba por toda la zona, un poco por allí, más al sur, por los Escullos, por Mojácar, pero no me gustaba nada. Al final encontré una ruina cerca de Agua Amarga, en la Joya, que me gustó muchísimo el lugar y volví a Barcelona ilusionada. Y entonces estuvimos trabajando un año con la persona que llevaba la venta de ése terreno, bueno, para  ver si podíamos superar todos los escollos, ya sabes que aquí generalmente no hay escrituras, o está escriturado con muchas personas, en fin que es todo bastante enredado. Y aquello nunca salió, porque nunca se deshizo el nudo que había, ya que era la herencia de 3 familiares y no se pudo comprar nunca. Entonces luego ya me desinflé mucho, me desanimé una barbaridad. Y bueno así hasta que un día terminé un rodaje y tuve como un arrebato y dije, mira, termino este rodaje y me voy a Almería. Y así lo hice. Entonces ésa misma tarde, me fui a casa, cogí unas cosas y ...

...tu sola..
...sí siempre venía yo sola, porque por mi trabajo podía disponer de más tiempo libre

...y este ímpetu especial..
...pues  aquí, a la zona otra vez, para estar aquí, estar unos días y volver a preguntar, a mirar e investigar. Entonces el vuelo sufrió  retraso y en este vuelo viajaba una señora de Austria, se llama Nani, con su hijo y la casualidad quiso que tuviera una casa en Agua Amarga desde hacía muchos años. Entonces como el vuelo se retrasó y yo por mi tipo de trabajo tengo muchos recursos a la hora de moverme por haberlo hecho en otras ocasiones, pues conseguí que tanto a su hijo a ella y a mi nos pusieran en un próximo avión directo y no nos llevaran hasta Jerez, que es lo que pretendían y luego traernos en autocar, bueno un poco lioso. Y durante la espera del vuelo tuvimos ocasión de conocernos. Encontré el hada madrina que ayudaría a hacer realidad mi fantasía.

¿Dónde fue, en Madrid?
No en Barcelona. Ellos viajaron Viena- Barcelona, para enlazar con el vuelo de Almería. Total, que cuando llegamos aquí eran las tantas, y los acompañé a su casa ya que yo tenía un coche de alquiler y como era tardísimo nadie los había podido venir a buscar y los llevé a casa y me quedé con ellos en Agua Amarga. Y a partir de allí nace una amistad profunda entre ella y yo. Y Nani  conocía a la que era la dueña de esto y total, que lo vine a ver y claro, pensé que era maravilloso, era el valle de mis sueños. Y al final llegamos a un acuerdo y por fin superando todos los obstáculos, pudimos comprar.

Qué bonita historia, Maite. Son sincronizaciones en la vida que surgen...
...es como dice Nani, esto era para ti, no era para otro. Porque luego cuando lo hubimos comprado, todo el mundo nos decía: pues yo estuve a punto de comprarlo, pues yo estuve a punto de comprarlo, pues yo estuve a punto... pero nadie lo compró.

¿Tenía una ruina?
Tenía un cortijo. Cuando lo compramos era un cortijo habitable de 150 metros, enorme y con sus papeles en regla. Porque aquí el problema que hay es que nadie tiene los papeles. Estuvimos viviendo aquí un año en el cortijo a la espera de comenzar “el papeleo”. Un año de ensueño.

¿En que año fue cuando compraste?
Sería en el 2002

Entonces entre venir por primera vez y comprar pasaron 5 años.
Si, no fue nada  fácil, no ha sido una cosa fácil. Lo que pasa que cuando tuvimos tantos problemas para encontrar algo pues Alberto me decía que nos fuéramos a otra parte, vamos a buscar aquí vamos a buscar allá. Estuvimos buscando por Cataluña, por Baleares, por Canarias, pero a mi nada me gustaba, bueno no es que no me gustaran, claro que me gustaban, hay paisajes perfectos, maravillosos y preciosos, pero no para pasar mi vida.

Si te entiendo bien no solamente querías comprar algo aquí sino querías cambiar tu vida.
Claro. Claro, era una apuesta para un cambio de vida.

Y un cambio de vida bastante radical, si te entiendo bien. ¿Antes qué hacías?
Era directora de producción en publicidad, en cine.

Significa viajar mucho, organizar mucho y una vida muy estresante, me imagino.
Si, sobre todo muy absorbente.

¿Y ahora, tienes una vida más relajada?
No, tampoco es más relajada, es diferente, tienes más percepción de los momentos

¿Es lo que buscabas?
Si. Si, es lo que buscaba. Y estar en un lugar en el cual la vista se perdiera sin ningún tipo de interrupción y a la vez estar comunicada porque aquí puedes estar sumergido en la nada más absoluta y de repente en tres cuartos de hora escasos estás en Almería o puedes ir a Granada, estás bien comunicada, ¿no? No es una isla, las islas no me  gustan para vivir, me dan la sensación como si estuviera demasiado encerrada.

¿Cuantos años tenias cuando cambiaste tu vida?
Tenía 40 y pocos, cuando decidí que ya estaba harta de tanta producción y que quería hacer otra cosa más creativa. Entonces entré también en el mundo de la cocina, por azar también, conocí a cocineros, hice cursos y aprendí. Ya me gustaba cocinar y lo hacía a nivel particular. Siempre en casa, siempre hacíamos muchas cenas con los amigos, cada dos por tres organizaba una cena porque me gustaba mucho cocinar para los demás y disfrutaba. Entonces pensé que también podría disfrutar de esta manera dedicándome sólo a eso, que en ese momento era lo que más me divertía. Ya no me divertía hacer lo que hacía. Soy una persona que si no me divierto con lo que hago no me seduce. Me tengo que divertir.

 

Qué buen concepto. Cómo me gusta. Estamos, creo, en una situación privilegiada si podemos permitírnos lo de cambiar la vida según los intereses.
Bueno hay que arriesgar. Mi familia me decía, cómo es que te vas , ahora que tienes la vida montada que estás la mar de bien aquí que todo te va bien que todo es maravilloso, siempre te ha gustado tu trabajo, sí, pero ya no me divertía, ya no me resultaba excitante, ya no conseguía aprender casi nada. Entonces ya era muy metódico, y ya no era de mi interés.

Estabas en rutina ¿ puede ser esto? Y la rutina no te seduce y no te vitaliza como las cosas nuevas que realmente te interesan.
Exacto. Un amigo mío me decía que eso es como tener un zapato de diamantes. Pero el zapato te va pequeño y para qué te sirve tener un zapato de diamantes si tu estás incómoda con él. Y realmente, todo el mundo se quedó muy sorprendido. Y todos decían: ¿y tu ya sabes a dónde te vas? ¿Sabes que Almería es muy duro?, Almería  no tiene nada. Y yo contestaba: bueno, para mí lo tiene todo y  he decidido que es mi lugar.

Y tu marido siempre a tu lado.
Sí, hemos compartido el proyecto. Es un proyecto común. Yo he sido como el motor de arranque y él ha sido la consistencia, la técnica , el soporte, el trabajo día a día.

Yo os veo muy a gusto aquí.
Si.

Y muy identificados con lo que habéis montado.
Sí. Realmente estamos muy satisfechos, pero no en plan orgulloso, sino cómodos. Mira, todo funciona, nos gusta y ya está. Y es lo que a mi me hubiera gustado encontrar en los viajes, sitios así que te encontraras cómodo.

¿Eso era un criterio tuyo para montar el hotel?
Claro, o sea, aquí había una idea base que era que la persona que estuviera o que viniera aquí se encontrara protegida pero a la vez que siempre estuviera con una fuga fuera, en el campo, en las nubes, en las estrellas. Y que no hubiera nada lo que le presionara, o sea te sientes protegida pero la vista te lleva a través de las ventanas. En las habitaciones es lo mismo, te lleva a través de los grandes ventanales, siempre estás protegido pero con la mirada en el entorno.

Me gusta mucho esta  filosofía. Pues, quiero volver a la cocina y a la cocinera, porque también tienes el restaurante ¿ cómo se llama el restaurante?
Igual que el hotel, Los Patios.

El otro día cuando te pregunté cuándo tienes el restaurante abierto me decías que sólo cocinas cuando te reservan. Este concepto para mí tiene mucha lógica porque yo directamente pienso: así puedes preparar todo especialmente para esa tarde para este momento y saldrá a la perfección.
Claro, claro, entonces tú te vuelcas y dependiendo de tu estado de ánimo, de lo que encuentras, de una serie de cosas planteas el menú. Porque sabes que aquí obviamente hay unas restricciones, si alguien me reserva hoy para mañana pues a lo mejor voy a Campohermoso o puede ser que vaya a Almería para la compra, pero siempre intento cocinar con cosas de la zona, o cosas ecológicas, en fin con lo que encuentro. Por ejemplo estos señores que están aquí, son recién casados, alemanes, están pasando aquí una semana. El otro día me reservaron para  cenar, y eso fue un día en que estaba aquí mi hija y su marido que los veo muy poco y dije, mira, hoy no, si puede ser mañana, perfecto, porque es que hoy no me voy a poder dedicar. Al día siguiente se quedaron y él es vegetariano, pues entonces los diferentes platos que opcioné para la cena incluían platos vegetarianos, es como tener una cocinera particular.
Sabes, si alguien me dice vamos a venir a celebrar no sé, el cumpleaños de mi esposa, generalmente le hago algo especial, o algo que sé que a las mujeres nos pueda gustar, una tartita pequeña de chocolate, algo siempre diferente, en función de lo que me pidan o me informen.

Veo un poco la tendencia que tienes de no caer en la rutina.
No, porque no es lo mismo si tú todo lo masificas y lo estandarizas. Un restaurante ha de tener una carta.Y de esa carta no te vas a poder mover mucho, porque no es operativo ni te van a salir los números nunca. Sin embargo yo no. Puedo variar el menú en función de lo que me informen los clientes, o si son clientes habituales, cambiarles el menú para que siempre sea diferente. Llevamos una base de datos con los menús que hemos dado a nuestros clientes. Alberto siempre se queja de que cada vez tiene que escribir el menú, al principio lo escribíamos a mano, lo escribía yo, pero al final los escribe él en el ordenador y dice, cuando vas a hacer un menú igual al otro!. Y digo, nunca hago un menú igual que el otro. Porque no me sale. Los momentos son irrepetibles.

A lo mejor eres muy creativa. La creatividad en la cocina es una cosa muy bonita ¿ no te parece?
Claro. Además la cocina es pura alquimia. Yo puedo hacer unos raviolis de acelga rellenos de mascarpone varias veces, pero en uno pondré más piñones pues porque a lo mejor acaban de llegar los piñones y están más frescos u otro día los tostaré más porque hace más frío y el olorcito del piñón me seduce más, el plato se llamará igual, pero no será exactamente lo mismo, tienen un alma detrás, no?.

Y lo que tu quieres es poner tu alma y eso se nota estando aquí.
Los comensales que vienen me lo dicen, que se nota que pongo mimo. Ellos no saben que cocino solo para ellos, solamente saben que tienen que reservar pero no saben si es porque hay mucha gente o por qué.  Sin embargo a veces vienen aquí y están solos y está todo lleno de velas por ejemplo, en verano puede que estén sólo ellos cenando o están dentro con su música, sus flores y ellos cenando, pues claro, yo le hago lo que a mi  me hubiera gustado. Quizá hay gente que lo encuentre anormal y que a lo mejor no esté cómoda, estando en un restaurante en los cuales son los únicos comensales.

 

De todos modos será una experiencia única y siempre van a recordar sea con buenos recuerdos o con raros.
Exacto. Y otras veces cena más gente pero nunca más de seis o siete mesas, en temporada alta, porque nunca cojo más  reservas. Es por mi logística de trabajo pues entonces ya dejaría de hacerlo como yo quiero.

Me da la sensación que estás muy satisfecha ahora mismo.
Si, estoy en un momento cómodo en mi vida.

¿No te has arrepentido nunca el haber venido aquí?
Jamás, jamás, llevamos ya cuatro años y cuando estábamos en el proceso de construcción yo seguía estando trabajando en Barcelona porque alguien tiene que trabajar para la cuestión económica, y entonces estaba deseando que se acabara porque sentía  añoranza. Solamente pensar que tenia que marcharme de aquí para trabajar a Barcelona me entraba una pena, un dolor. Y cuando estaba, solamente tenia ganas de terminar el rodaje y venirme rápido para aquí. Y cuando se retrasaba por miles de causas me entraba un mal humor terrible.

 

Para terminar me gustaría preguntarte si tienes planes de futuro.
Tengo un amigo mío que es astrólogo en Barcelona que me dice, porque claro yo le comentaba: bueno, fíjate qué bien que esto ya está hecho y ya voy a estar relajada, me voy a dedicar a la cocina, hacer estas cosas, y me mira con ojos extraños y dice: eso es lo que tú te crees, pero esto es el principio. Tu no te puedes estar quieta, no te puedes estar parada, seguro que inventas algo. Y yo: es verdad, tengo varias cosas en mi cabeza... para cuando esté terminado el hotel. Y se reía.

¿Quieres comentarlos?
No. No las voy a comentar porque están como en el aire. Una idea sí que creo que próximamente podremos hacer, con una amiga mía que también ha hecho cosas aquí, por ejemplo ha diseñado los muebles de las habitaciones y nos ha ayudado mucho también en el concepto, porque aquí hay alma suya, no es solamente nuestro porque ella ha colaborado mucho. A ver si podemos hacer un curso para noviembre de decoración floral para momentos, composición floral para cenas de navidad, otro para  momentos íntimos y a su vez pues ella decía que teníamos que programarlo con algo de cocina también. Pero hay que elaborarlo mejor.

¿Los cursos los quieres hacer aquí en el espacio que tenéis?
Si.

¿Y para quién serian?
Para los que quisieran apuntarse. Todavía estamos un poco enfocando a ver cómo lo vamos a proyectar.
Creo que puede ser algo interesante, porque mira, simplemente por ejemplo tu tienes una cena en tu casa y según que momentos, como ahora la navidad, pues trasladar algo de la naturaleza a tu mesa. Un poquito de espíritu japonés si tendrá, más que japonés oriental. Se trataría de unificar colores, olores, tejidos... de que todo tenga un porqué.

www.lospatioshotel.es