Home Cabodegatawoman Asociación
Blog Cabodegataman Contacto
     
 

Introducción

En castellano :
Hiedra
 
Maite
 
Lola
En alemán - auf deutsch :
Claudia
Marion
Andrea
Heidrun
 
 
 
     
     
 

Lola Martínez

Entrevista con Lola en Los Escullos, el día 14 de agosto 2007.
¿Te acuerdas cuándo viniste por primera vez aquí?
La primera vez que vine tenia 21 año, era el año 68, antes del famoso mayo. Estudiaba en Burdeos y vine de vacaciones en Semana Santa con dos amigos y una amiga. Teníamos dos semanas y habíamos decidido ir a España al sol a la playa. Yo siempre soñaba con ir a España. Y entonces salimos de Burdeos, pasamos la frontera y pensábamos pararnos en la Costa Blanca, pero estaba lloviendo. Buscando el sol bajamos más, luego en Tarragona hasta Alicante lluvia, lluvia, lluvia, y decidimos: vamos hasta el sur del sur al sol, y seguimos y llegamos aquí y había sol.

Teníamos una tienda de campaña y encontramos el Camping La Garrofa, entre Almería y Aguadulce. Allí había un Camping pequeño en la playa, ideal, y allí nos quedamos.
Era como un flechazo para mí, porque nunca había visto un paisaje tan seco, tanto viento, nada de árboles. Yo he nacido en Francia cerca de los Alpes en un sitio verde y húmedo, y así me quedé fascinada. Cuando nos fuimos se me quedó grabado el paisaje, el ambiente, la luz, sobre todo la luz, y este ambiente como mineral, esta mezcla de mineralidad y de espacio, me encantó, me encantó muy profundamente, como un choque interior, un descubrimiento total.

Volvimos con Antonio, mi marido. Nos casamos en 73 y vinimos con unos amigos y con mi hermana y fuimos a acampar a Rodalquilar, dentro del Castillo de Rodalquilar. El Castillo estaba abandonado y me acuerdo del ruido de la arena que caía encima del techo de nuestra tienda por la noche, y como me gustaba ese ruido. Estábamos todo el día en la playa, los chicos iban a pescar y comíamos el pescado que traían, y cuando necesitábamos más cosas para comer nos íbamos a Las Negras.

   

¿Cuántos años tenias tú en aquel momento?
Tenía 26 años. Vinimos varias veces de vacaciones aquí. Luego tuve a mi hijo y por algunos años no vinimos.
Regresamos con Natanael un invierno. Yo había dejado de estudiar y también mi profesión, soy profesora de educación física. Queríamos vivir de la artesanía y de crear cosas. Antonio también había dejado su trabajo, él trabajaba en un estudio de arquitectos de dibujante. Vivíamos en el sur de Francia y hacíamos cosas de artesanía con el cuero, bolsos...

...todo esto en plan hippy...
Totalmente. Rechazábamos la sociedad de consumo y la dependencia de esta sociedad. Vivíamos el mito de esta época y queríamos ponerlo en práctica. Yo por ejemplo no pedí la indemnización del gobierno a la que tenía derecho, ni seguridad social, cosa que era impensable en Francia, vivir sin esto. Nosotros no queríamos nada de dinero del gobierno.

Ser independiente y libre!
Sí. Esa era la idea.
Fue un cambio radical en nuestra vida cuando tuvimos un hijo. Pero seguíamos con esta vida, haciendo artesanía, producíamos y vendíamos cosas de cuero en mercadillos.
Volvimos aquí en invierno 81, Natanael tenía 4 años. Llegamos a San José en coche y no sabíamos adonde ir, no teníamos tienda de campaña, nada, y buscábamos algo para alquilar. Vimos dos personas en la entrada de San José, era Paco del Kiosko y su novia de aquel época, Nany.
Y como vieron que éramos un poco hippy nos indicaron Cala Higuera.

¿Quién llevaba en este momento Cala Higuera?
Eran cuatro socios, Esther, el Oxidao, el hermano de Esther, Javier, y otro.
El sitio nos gustó mucho y nos hicimos muy amigos. Nos dieron un premio, así con un lazo, y en él pintaron: mejor cliente del año. Y desde entonces somos amigos.
Me acuerdo que se fueron Esther y Javier y solo se quedó el Oxidao y un día él también se fue y nos quedamos solo los clientes.
En total nos quedamos un par de meses. Fue alucinante el tiempo que hacía y allí en Cala Higuera fue maravilloso, un paraíso, lo que buscábamos: estar tranquilos, cerca del mar, sin obligaciones y encontrar gente de la misma onda. Allí Antonio empezó con el windsurf y yo también, y así fue el principio.
A partir de entonces vinimos cada invierno un par de meses, dos o tres meses.

   

¿Y siempre a Cala Higuera?
Al principio sí, con el Campingcar que teníamos. Y luego alquilamos pisos en San José, porque Natanael era más grande.

¿Cómo fue el paso desde Cala Higuera para tener una tienda en San José?
Fueron varios pasos y varios años.
Seguíamos viniendo en invierno y un día nos decimos, por qué no compramos algo? Teníamos un poco de dinero y aquí era todo barato para franceses en aquella época. El pueblo empezó a desarrollarse un poco, edificaron esta parte al lado de la playa y allí compramos un local. No había turistas y mi sueño era estar aquí como turista y no tener muchas obligaciones. Prefería trabajar en Francia y descansar aquí. Pero cada vez era más difícil trabajar allí, porque cada vez había que pagar más impuestos, era todo más caro y era muy difícil ganar dinero. Aquí en este local en San José montamos un taller donde producíamos nuestra artesanía durante el invierno y también hicimos un apartamento muy pequeño para vivir.

Me acuerdo haberos visto hacer algo con barro, no?
Sí. Nos habíamos cansado del cuero porque era mucho trabajo. Y encontramos otra cosa. Fabricamos casitas, las copiamos de las casitas que se hacían aquí en España, que la gente se colgaban en las paredes y copiamos algunas.

Antonio también hacia nuevos modelos con barro y luego haciendo moldes y de allí sacábamos las casitas, las pintamos, pegábamos plantas, cactus, y esto se vendía muy bien. Luego empezó un poco el turismo aquí y Antonio insistió en abrir una tienda en San José.

Mientras tanto habéis tenido una tienda en Francia, ya no estabais en la calle, no?
Tuvimos una tienda en Cap d'Agde, que es como Benidorm, una cosa tremenda, enorme. Hacíamos la tienda en junio, julio agosto y septiembre y luego veníamos aquí.
Luego, como Natanael tenía que ir a la escuela, nos quedamos dos o tres años sin venir aquí. Y eso era horrible. Durante el invierno no hacíamos nada más que esperar que nuestro hijo volviera del cole. No nos gustó esto. Además, cuando él tenia vacaciones nosotros trabajábamos y cuando nosotros teníamos vacaciones él tenia escuela. Entonces tomamos la decisión de sacar a Natanael del colegio. En Francia es posible hacer todo el curso del año por correos, es como una escuela a distancia y me puse otra vez de maestra, esta vez para mi hijo. Así vivimos durante años. Nata y yo trabajábamos aquí en el pueblo o en una playa, dependía del viento.

¿Pero todavía os fuisteis durante el verano para trabajar a Francia?
Sí, siempre, para vender subíamos a Francia y producíamos aquí.
Esto duró bastante tiempo... seis años. Y luego hubo un momento en el que yo me asusté porque se acercaba el bachillerato y la selectividad y me cansaba mucho porque estaba siempre trabajando, o con la artesanía o con mi hijo y no tenia ningún tiempo libre para mi.

Tiempo libre para ti, que significa?
Significa hacer lo que me gusta a mí personalmente. No dependiendo de otra persona. Me gusta estudiar y aprender sobre el ser humano, digamos. Y yo encontré lo que estaba buscando a este respecto con el budismo. En mis estudios de cinco años de universidad estudié psicología y sociología y era lo que más me gustó de mis estudios, sobre todo la psicología. Porque desde muy pequeña me hacia muchas preguntas sobre como funciona la mente y mi interior o mis sentimientos ¿ por qué siento esto?¿ por qué luego cambia?¿ Por qué sufro… por qué soy feliz hoy? Todo esto. Y yo quería siempre conocer y saber como funcionaba esto. Siempre me ha gustado investigar y conocer. En el mundo exterior soñaba también con descubrir y con viajar y lo he conseguido gracias a mi trabajo : vamos a Tailandia y a Bali para diseñar y fabricar nuestras colecciones de ropa para la tienda Kaktus. Esto me permite conocer a gente diferente con otros criterios culturales. Gracias a nuestro trabajo, dos familias en Bali pueden vivir mejor económicamente. Esto me da mucha satisfacción.
Conocí el budismo gracias a mi hermana. Ella conoció a un gran maestro tibetano en Amsterdam en uno de los primeros centros budistas que existía en aquella época. Ella nos habló del budismo y de este maestro con mucho entusiasmo así qué fuimos a conocer a este Lama tibetano, Kalu Rinpoche, cuando vino a Paris para dar una conferencia en el año 74. Fue un encuentro muy profundo y muy fuerte para mí, de estos encuentros que te cambian la vida. Decidimos hacernos budistas y tomamos refugio, que es parecido al bautizo cristiano, Antonio y yo.
Acababa de encontrar lo que estaba buscando desde tanto tiempo.
Desde entonces sigo estudiando, aprendiendo de los maestros, y meditando. Comparto esto con amigos en Francia y en España también. Viajo a la India cada año para estudiar y meditar, y también en España donde hay centros budistas desde más de 20 años. Aquí hay un grupo budista desde el año 92 e invitamos algunos maestros de vez en cuando. El budismo me inspira en todas las situaciones y me ayuda a dar un sentido a mi vida.

Volvamos a los años 94 por allí, como fue la cosa en San José?
Natanael decidió ir al instituto a Campohermoso. Y fue también cuando decidimos abrir la tienda en San José. Una amiga estaba buscando trabajo, era Sonia de Manolo. Ella habla francés e inglés y montamos la parte del local que teníamos como taller para la tienda, con nuestras cosas que se vendían muy bien en Francia, que eran cuadros, pintura de importación, muy ordinaria. Como esto funcionaba muy bien en Francia compramos estos cuadros y llenamos la tienda con ellos y también con nuestra artesanía. Sonia se quedó durante el verano en esta tienda y nosotros subimos a Francia. Y si me acuerdo bien, Sonia vendió por 20 o 30 mil pesetas durante toda la temporada, es decir, nada. No había nadie, era en 94.

¿Ya tenias esta casa en el campo?
Compramos este terreno con una ruina en 88, un año o dos después de haber comprado el local en San José. Hicimos la casa a principios de los años 90.

Voy a resumir un poco: principios de los años 90, todavía os fuisteis a vender a Francia, tenéis esta casa aquí en obras y el piso y el taller en San José.
Creo que empezamos con la tienda así como está ahora en San José en 96. Un amigo nuestro nos llevó a Bali y allí empezamos con nuestra propia producción de ropa. Por unos años teníamos las dos tiendas, la de Francia y la de San José.

   

Antonio se quedaba aquí y yo me iba a Francia y después de un mes cambiábamos: yo aquí y Antonio en Francia. Esto lo hicimos unos tres años. Era muy fuerte. Tenemos tanta costumbre de trabajar los dos juntos, que cuando estamos los dos en el mismo sitio, la cosa va automáticamente. Luego nos dedicamos solo a la tienda de aquí.
Nuestro ritmo de vida ahora es así: durante el invierno nos vamos a Bali donde fabricamos nuestra línea de ropa y a Tailandia, y a partir de Semana Santa hasta finales del mes de Septiembre abrimos la tienda.

Quiero mencionar que vuestra tienda se llama Kaktus.

Una última pregunta: ¿Como ves tu futuro aquí?
Ahora tengo mucho tiempo para mí y para hacer lo que realmente me interesa. Ya no tengo que trabajar, he criado a mi hijo y he pasado por muchas etapas de la vida de pareja, así que no busco más cosas. Quiero disfrutar de lo que tengo, sencillamente. No necesito ir a otro sitio para vivir tampoco. En este lugar aquí hay mucha luz, mucha tranquilidad y mucha paz. Hay un ambiente exterior inspirador que permite contactar con la paz y la felicidad interior, si uno lo busca. Es lo que sentí cuando vi a esta tierra desértica por primera vez y cuando me enamoré de ella. Y me sigue gustando. Es esto que quisiera para mi futuro : disfrutar, y amar… todo.